- Salud: Paternidad & Familia

 

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martes, junio 30, 2009

El quince por ciento de los adolescentes de EE. UU. piensa que morirá joven

La relación entre la conducta arriesgada y una perspectiva pesimista sorprende a los expertos

Por Alan Mozes
Reportero de Healthday

LUNES, 29 de junio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un nuevo estudio encontró que casi el quince por ciento de los adolescentes estadounidenses cree que morirá antes de los 35 años, una perspectiva muy relacionada con conductas arriesgadas, y algo que desafía la idea de que tales conductas reflejan un sentimiento juvenil de inmortalidad.

"Investigaciones anteriores han mostrado que, por lo general, los adolescentes no son peores que los adultos en cuando a la percepción de su propia vulnerabilidad y afortunadamente la mayoría de los adolescentes de este país no consideran que su riesgo de muerte precoz sea alto", anotó la autora del estudio, la Dra. Iris Wagman Borowsky, profesora asociada de pediatría de la Universidad de Minnesota. "Pero encontramos que más de uno de cada siete jóvenes tiene una perspectiva pesimista sobre la mortalidad futura y es más propenso a tomar riesgos".

"Entonces, como pediatra, esto me dice que debo evaluar la capacidad de mis pacientes jóvenes para verse a sí mismos en el futuro", añadió Borowsky. "Y cuando veo un problema, intento averiguar cómo transmitir optimismo y esperanza, ya que sé que un punto de vista pesimista podría ser un indicador de conductas arriesgadas en el futuro".

Los hallazgos, que aparecen en la edición de julio de la revista Pediatrics, se basan en un seguimiento de tres años de las actitudes y conductas entre 20,594 adolescentes que estaban entre el séptimo y el duodécimo grado cuando comenzó el estudio.

Se entrevistó a los adolescentes de forma periódica para medir sus opiniones sobre la mortalidad personal y para evaluar qué tanto participaban en conductas como intentos de suicidio, uso de drogas ilegales, sufrir heridas relacionadas a pleitos que requirieran atención médica, tener relaciones sexuales sin protección, ser arrestados por la policía y contraer VIH o SIDA.

Las entrevistas revelaron que casi el quince por ciento de los adolescentes consideraba que tenía apenas 50 por ciento de probabilidades de llegar a los 35 con vida.

La raza y el estatus económico parecieron afectar el riesgo de esa creencia. Alrededor del diez por ciento de los adolescentes blancos tenía este punto de vista pesimista, frente al quince por ciento de los asiáticos, el 21 por ciento de los hispanos, el 26 por ciento de los afroestadounidenses y el 29 por ciento de los indígenas estadounidenses.

El estudio también encontró que el estado mental y la conducta de un adolescente se influenciaban de manera mutua. Por ejemplo, un adolescente que preveía una vida corta durante una entrevista temprana tenía más probabilidades de luego participar en conductas arriesgadas y los adolescentes que participaban en tales conductas durante el primer año del estudio eran más propensos a desarrollar un punto de vista pesimista sobre el futuro.

Borowsky sugirió que los esfuerzos para prevenir ese ciclo de percepciones sesgadas y conductas arriesgadas entre los adolescentes deben enfocarse en factores críticos para crear optimismo entre los jóvenes.

"Sabemos que la escuela es importante, al igual que el hogar y los padres", aseguró. "El concepto de la conexión con los padres y la familia es tan importante para los jóvenes. Divertirse con la familia y tener padres con los que puedan comunicarse y que les digan que les quieren. Y tener escuelas que creen un clima en que los estudiantes se sientan conectados y seguros es muy importante. Los mensajes mediáticos positivos también tienen que ver. Se trata de cosas que podrían prevenir el desarrollo de un punto de vista pesimista en los jóvenes".

Freya Sonenstein, profesora y directora del Centro de promoción de la salud y prevención de enfermedades en adolescentes de la Facultad de salud pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins, apuntó que abordar los problemas de percepción resaltados en el estudio amerita tanto consejería personal como un reconocimiento de esos problemas sociales de mayor envergadura que tal vez estén haciendo bajar el optimismo de los adolescentes.

"Particularmente en los lugares en donde hay una concentración grande de personas que viven en la pobreza, con frecuencia jóvenes de minorías que viven en barrios pobres con índices muy elevados de violencia y uso de drogas, este tipo de hallazgo no resulta sorprendente", señaló Sonenstein. "Para comprenderlo, lo único que hay que hacer es ver la ciudad de Baltimore, donde vivo".

"Así que es importante pensar en estrategias (programas de intervención como los que tenemos que trabajan con niños en temas de salud mental) para lograr que los jóvenes sean más optimistas", enfatizó. "También es muy importante que los médicos y otros profesionales clínicos reconozca estas expectativas de muerte temprana como marcador de conductas de alto riesgo".

"Pero también hay que buscar un poco más a fondo y ver la situación estructural que hace que estos chicos pierdan el optimismo en primer lugar", aconsejó Sonenstein. "Es igual de importante".

http://healthfinder.gov/

 

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sábado, junio 20, 2009

El aumento del uso de Internet reduce el tiempo con la familia

Un informe halla que el incremento en el uso de Facebook y Twitter coincide con una disminución de 30 por ciento en el tiempo que se pasa en familia

Por Amanda Gardner
Reportero de Healthday

JUEVES, 18 de junio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Los niños estadounidenses y sus padres pasan ahora cada vez más horas solos frente a las pantallas de computadoras y del teléfono móvil, lo que reduce seriamente la cantidad de tiempo que se comparte con la familia.

Esto es según un informe reciente que encontró que el tiempo por semana que las familias interactúan como grupo descendió en cerca de un tercio entre 2005 y 2008.

"El tiempo que las familias pasan cara a cara se redujo de forma sustancial. Ha habido un descenso bastante abrupto en el tiempo familiar, un proceso que normalmente es glacial", dijo Michael Gilbert, becario del Centro para el futuro de la tecnología de la Facultad de comunicación Annenberg de la Universidad del Sur de California. "La familia es la piedra angular de cualquier sociedad, por lo que esto no puede ser nada bueno".

En una encuesta reciente del centro, los investigadores encontraron que en 2008 el 28 por ciento de las personas que se conectaban a Internet pasaba menos tiempo con el resto de la familia, un incremento de tres veces en comparación con el once por ciento de apenas dos años atrás, en 2006.

"Queremos alertar al respecto", dijo Gilbert. "No todo es bueno acerca de la tecnología".

Ésta no es la primera vez que los investigadores suenan la alarma sobre el uso de Internet e incluso "la adicción a Internet". Otros estudios sugieren que el uso de Internet ha perturbado de forma significativa la vida de millones de estadounidenses.

"En las últimas dos décadas, se ha observado una erosión del tiempo de la comida en familia sin la presencia de dispositivos tecnológicos", apuntó Gilbert. "Tanto la cohesión como la comunicación se han reducido".

Además, Internet difiere mucho de la televisión, que reunía (y todavía lo hace) a la gente, por ejemplo para ver el programa de Johnny Carson, el alunizaje de 1969 o American Idol.

Por el contrario, "Internet es algo individual y exigente. La distinción clave de Internet es la interactividad", dijo Gilbert. "Hay que sentarse para responder".

En la encuesta anual, parte del proyecto del Centro para el futuro de la tecnología, participaron 2,000 familias de Estados Unidos. En 2005, la encuesta encontró que la cantidad de tiempo que se pasaba en familia ascendía a una media de 26 horas al mes.

Este tiempo compartido se redujo de forma vertiginosa a menos de 18 horas al mes en 2008, recortando el tiempo total en familia en 30 por ciento.

Al parecer las mujeres son las más afectadas por este aislamiento relacionado con la web, ya que más del 49 por ciento señala que se sienten ignoradas con "frecuencia" o "muchas veces" por otros miembros de la familia, en comparación con sólo el 39 por ciento de los hombres.

Entre tanto, en 2000, el once por ciento de los hombres encuestados dijo que la gente joven (menores de 18) pasaba "demasiado tiempo" en línea, frente al 28 por ciento en 2008.

Esta tendencia en la reducción del tiempo en familia encaja con el crecimiento emergente y rápido de las comunidades sociales en línea, apuntaron los investigadores.

"Las redes sociales como Twitter y Facebook despegaron en 2007. En ese momento, más de la mitad de las personas que se conectaban a Internet afirmó que esta comunidad en línea era tan importante como su comunidad fuera de línea. Muchas tecnologías afectan a las familias, que en este mundo moderno también ya enfrentan a suficiente presión".

¿Hacia dónde vamos?

"Ciertamente, la falta de experiencia colectiva y de contacto directo conducirá a problemas de comunicación, menos oportunidades de experimentar el mundo en familia y a una mayor desarraigo de los niños", apuntó Gilbert. "La descomposición familiar provoca comportamientos destructivos".

En respuesta, algunas familias están empezando a planificar el tiempo de uso de Internet, a establecer límites o a declarar los fines de semana "libres de Internet".

"Existen maneras en las que podemos construir cercas en torno a nuestra implicación en Internet", dijo Gilbert. "Necesitamos recordar lo valioso que es pasar tiempo en familia y disfrutar del mundo juntos. Nada puede sustituir el tiempo cara a cara".

A pesar de todos los daños potenciales relacionados con el uso de Internet, también ofrece numerosos beneficios, señaló el Dr. Harold Koplewicz, director del Centro de estudio pediátrico del Centro Médico de la Universidad de Langone en Nueva York.

"Los niños tienen la oportunidad de aprender, jugar, socializar y participar de una vida social. Es comunicación y diversión a la vez", dijo. "Puede que parezca que pierden el tiempo, pero dedicar algo de tiempo a Internet también es esencial. Los niños pueden participar en la cultura y establecer contacto con otros que tengan intereses similares".

Sin embargo, agregó Koplewicz, "los padres necesitan contrarrestar la tendencia que conduce a un menor tiempo en familia. Aunque Internet ofrece beneficios, también necesita control".

Los padres deben planificar a conciencia el tiempo de la familia, que puede incluir jugar juegos computarizados en familia, hacer proyectos en línea entre todos, tener comidas familiares frecuentes y hacer excursiones con regularidad. También necesitan monitorizar el uso de Internet entre los niños, y eso implica conocer el historial de los sitios visitados, dijo.

"Mientras más se involucren los padres en la vida de sus hijos, más valorados se sentirán los adolescentes. Es un mito que los adolescentes no quieren que sus padres formen parte de su vida", dijo Koplewicz.

http://healthfinder.gov


 

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sábado, mayo 30, 2009

La violencia doméstica incrementa los problemas de salud mental en los hijos durante su vida adulta

Un niño expuesto a la violencia entre sus padres es una forma de maltrato con consecuencias para su desarrollo, pero en algunos países sólo se ve como un factor de riesgo para problemas posteriores sin unas consecuencias específicas

Madrid (29-5-09).- Los hijos de padres violentos en su relación son más propensos a tener problemas de salud mentales cuando crecen, según un estudio de la Universidad Pierre y Marie Curie en París que se publica en la revista Journal of Epidemiology and Community Health.

Los investigadores examinaron el impacto que la violencia entre los padres había tenido en las personas durante su infancia al observar la progresión de su salud mental durante la vida adulta. Los autores estudiaron a 3.023 adultos en el área metropolitana de París en 2005 realizando entrevistas personales en sus hogares. Las personas que aceptaron tomar parte en el estudio pertenecían a un estudio en París realizado por el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica.

Los investigadores midieron la depresión y los intentos de suicidio, la violencia en la pareja, la violencia contra los niños y la dependencia del alcohol. También preguntaron a los participantes sobre las dificultades de la infancia como la separación de los padres, el divorcio, la muerte de alguno de ellos o su encarcelamiento, el alcoholismo y el abuso físico o sexual, así como sobre niveles de estrés social que incluían una salud parental mala, problemas en el hogar, desempleo prolongado de los padres y problemas financieros.

Entre el grupo de personas entrevistadas, el 16 por ciento decían haber sido testigos de violencia entre los padres antes de los 18 años y esta era muy común en ciertas situaciones. Por ejemplo, eran hasta ocho veces más probable en casos en los que los padres habían sido alcohólicos.

Otros factores relevantes fueron que ser testigos de la violencia era más común en aquellos con familias con problemas financieros, enfermedades graves en los padres, problemas de vivienda o desempleo.

Después de tener en cuenta los factores sociales, los investigadores descubrieron que las personas expuestas a la violencia entre los padres tenían un riesgo 1,4 veces mayor de depresión, eran tres veces más propensos a participar en la violencia conyugal, cinco veces más dados a maltratar a sus propios hijos y 1,75 veces más propensos a depender del alcohol.
Los autores concluyen que la intensificación de la prevención y de la detección de la violencia doméstica, incluyendo la violencia entre los padres, es un problema de salud pública para el bienestar de las generaciones futuras.

http://www.azprensa.com/

 

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lunes, marzo 16, 2009

Un vínculo afectivo familiar seguro es fundamental para el desarrollo psicoemocional del adolescente

Pero existen regiones del cerebro que aún están madurando durante la adolescencia, como la corteza prefrontal, lo que explica por qué son más propensos a conductas peligrosas como el abuso de alcohol y otras drogas, que limitan sus habilidades cognitivas para consentir relaciones sexuales

Madrid, 16 marzo 2009 (mpg/AZprensa.com

El vínculo afectivo (apego), factor fundamental que influye en el desarrollo del adolescente y su maduración psicoafectiva, es una pieza clave en la prevención de los problemas de comportamiento y la violencia en la adolescencia. En este sentido, la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) y la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) abogan por la atención integral de la adolescencia por profesionales sanitarios hasta la mayoría de edad sanitaria, que en España son los 16 años.

Temas como el papel del vínculo afectivo (apego) en el desarrollo psicoemocional del adolescente, cómo trabajar con adolescentes como la estrategia “para y con los jóvenes” (reconocida por la OMS), los nuevos métodos en educación afectivo-sexual, la prevención de la violencia o cuándo un adolescente es maduro para consentir relaciones sexuales, serán debatidos por pediatras de toda España en el Curso de Medicina de la Adolescencia, que se celebra en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid del 12 al 14 de marzo de 2009.

Situación actual del adolescente

El día a día del adolescente actual es una realidad compleja y llena de dificultades. Los adolescentes necesitan referentes adultos que les sirvan de modelo y les pongan límites, siempre partiendo de un vínculo afectivo (apego) seguro. Los padres y los profesores se enfrentan a la educación de los adolescentes “con dudas sobre cómo contribuir adecuadamente al proceso de crecimiento, desde qué roles, desde qué modelos de autoridad; y se angustian frente a las situaciones cotidianas vividas con peso y agobio. Por ello, se necesitan profesionales que orienten y sirvan de apoyo a este colectivo hasta la mayoría de edad sanitaria”, explica el Dr. Patricio Ruiz Lázaro, pediatra Centro de Salud Manuel Merino de Alcalá de Henares.

En recientes investigaciones cualitativas, se ha valorado mucho la Consulta Joven (atención integral y específica al adolescente) y la accesibilidad a ella, tanto por parte de los adolescentes como de los técnicos sanitarios. En este sentido, se considera importante que la persona que lleve la Consulta Joven sea siempre la misma, con una importante capacidad de empatía, y que garantice al adolescente la confidencialidad que se necesita en un tipo de relación, donde la vinculación emocional es terapeútica.

El dilema de la edad legal de consentimiento

La edad legal para consentir relaciones sexuales en España es de 13 años, mientras que en Reino Unido, que tiene la mayor tasa de embarazos adolescentes de Europa occidental, es de 16 años.

El derecho a consentir requiere que el adolescente haya alcanzado la responsabilidad necesaria para deliberar, formar sus juicios de valor o de conciencia, decidir libremente y ejecutar su decisión. Pero, ¿cuándo se alcanza esta responsabilidad? ¿puede ser simplemente limitada por una regla o ley que comprenda la edad cronológica? ¿se adquiere de un día para otro como subordinación a una fecha determinada?

Según los expertos de SEPEAP y AEPap, la moral y la responsabilidad se van desarrollando durante el crecimiento humano, distinguiéndose tres niveles o estadios en el desarrollo moral: el preconvencional (el bien y el mal en términos de sus consecuencias: premio-castigo); el convencional (se mantienen las expectativas y reglas familiares); y el posconvencional (fuerte impulso hacia principios morales autónomos). “Si bien la mayoría de los adolescentes se encuentran en el estadio convencional, hay adultos en el nivel preconvencional”, señala el Dr. Ruiz Lázaro.

Aunque los adolescentes no siempre están seguros de lo correcto, se dan cuenta enseguida cuando algo está mal. La gran diferencia con respecto a los niños es que tienden menos a aceptar las condiciones actuales porque “así son las cosas”. En su lugar, tienen capacidad de crítica, ya que pueden imaginar cómo podrían ser las cosas en un mundo donde la justicia fuese real, la gente fuera siempre sincera y el carácter sagrado de la vida humana se pudiera reconocer de verdad.

La importancia del desarrollo cognitivo

Desde el punto de vista psicológico, los niños alcanzan un estadio del desarrollocognitivo denominado “formal-operacional” hacia los doce años, en el que el adolescente comienza a pensar en abstracto, a entender el concepto causa- efecto, a considerar factores múltiples, a establecer hipótesis y a prever las consecuencias futuras de sus actos. Diversos estudios indican que los jóvenes en la adolescencia media (14-17 años) no presentan diferencias cualitativas y cuantitativas significativas en sus habilidades cognitivas respecto de los adultos, lo que implicaría su madurez para consentir.

Según el Dr. Ruiz Lázaro, “la valoración de la capacidad para otorgar consentimiento o de la madurez psicológica del adolescente para la toma de decisiones sobre su vida, no puede basarse sólo en la inteligencia y la voluntad (entender y querer); debe abarcar, además, la vida afectiva de la persona, la esfera de los sentimientos, pues dos sujetos en igual estadio de desarrollo cognitivo pero con diferente grado de madurez afectiva, no elegirán igual”.

Durante el crecimiento, normalmente ocurren cambios en el volumen de las estructuras cerebrales implicadas en la experiencia emocional, el aprendizaje y la memoria. Esto ha conducido al descubrimiento de que estos cambios difieren entre hombres y mujeres durante la pubertad. Estos resultados pueden tener una gran relevancia en la alta incidencia de la depresión que se da en las mujeres durante la adolescencia, y que se puede manifestar como prosmicuidad sexual.

Un mejor entendimiento de las regiones del cerebro que están aún madurando durante la adolescencia, como la corteza prefrontal, puede ayudar a explicar por qué los adolescentes son más propensos a conductas peligrosas como el abuso de alcohol y otras drogas, que limitan sus habilidades cognitivas para consentir relaciones sexuales.

Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP)

La Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) surgió con el fin de dar cabida a un colectivo de pediatras con unas necesidades específicas de actualización, formación y problemática profesional diferenciadas y minusvaloradas dentro de la práctica pediátrica hace ya 25 años. De carácter científico y profesional y sin fines lucrativos actualmente cuenta con más de 2.200 socios.

La estructura de la SEPEAP está constituida por Sociedades y Secciones Provinciales y/o Regionales de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria que, sin perder su carácter propio, están vinculadas a la misma y a las Sociedades de Pediatría Regionales de la Asociación Española de Pediatría (AEP).

Desde el inicio de la SEPEAP se tuvieron claros sus fines, según recogen sus estatutos: promover el estudio de la pediatría Extrahospitalaria, la problemática del niño y del adolescente en el ámbito extrahospitalario (Centros de Salud, Ambulatorios, Consultorios públicos y privados, Consultas Externas de Hospitales, etc.). Además, se pretende abarcar las tres misiones fundamentales de la pediatría Extrahospitalaria: asistencial (preventiva, curativa y rehabilitadora), docente (colaboración en la formación de pregrado del estudiante de Medicina en Pediatría Extrahospitalaria, en la formación de los residentes de la especialidad de Pediatría en Pediatría Extrahospitalaria, en la formación continuada del Pediatra extrahospitalario en ejercicio y en la educación sanitaria de la población a todos los niveles) e investigadora, promoviendo la correlación de los Servicios de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria con los demás Servicios sanitarios y recursos sociales de la comunidad en el seno de la A.E.P.

Toda la información referente a esta Sociedad se encuentra en: www.sepeap.org.

Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap)

La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) se constituyó como una Federación de Asociaciones de Pediatras que trabajan en Atención Primaria, de carácter científico y profesional y sin fines lucrativos, en la actualidad se encuentra asociados más de 2.500 pediatras de Atención Primaria de todo el Estado español.

En su seno se encuentran diferentes Grupos de Trabajo sobre diversas materias (Grupo de Prevención en la Infancia y Adolescencia, Grupo de Vías Respiratorias, Pediatría Basada en la Evidencia, Docencia MIR, Cooperación Internacional y Trastorno por déficit de atención e hiperactividad), gestándose en la actualidad otros grupos de trabajo como el dedicado a la Patología del Sueño infanto-juvenil, la Pediatría del Desarrollo o un Grupo de Investigación.

Los objetivos principales de esta Asociación son: promover el desarrollo de la Pediatría en la Atención Primaria. Buscar el máximo estado de salud del niño y del adolescente. Promocionar su salud. Prevenir la enfermedad y facilitar su recuperación en caso de contraerla; fomentar y ejercer la Docencia sobre Pediatría de Atención Primaria del pregraduado y postgraduado, Médicos Residentes de Pediatría, Médicos Residentes de Medicina Familiar y Comunitaria y profesionales del ámbito de la Atención Primaria; fomentar y ejercer la investigación; coordinar los diferentes programas sanitarios relacionados con el niño sano y enfermo; recoger los problemas e inquietudes relacionados con el ejercicio de la Pediatría de Atención Primaria y representar los intereses de sus socios en el marco de las Leyes y ante los organismos de las Administraciones Públicas Sanitarias y Docentes, y otros órganos o entidades Nacionales o Internacionales, Públicos o Privados; promover la búsqueda de las condiciones idóneas para el mejor desarrollo profesional de la Pediatría Social y Comunitaria; y coordinar con otras asociaciones similares, regionales, nacionales o internacionales, actividades y proyectos encaminados a la mejora de la Pediatría en Atención Primaria.

http://www.azprensa.com/

 

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lunes, febrero 23, 2009

¿Son más violentos los niños adictos a la internet?

Según un estudio taiwanés, así es, aunque los expertos estadounidenses no están tan seguros

(FUENTE: Journal of Adolescent Health, news release, Feb. 23, 2009)

LUNES, 23 de febrero (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio reciente de Taiwán relaciona la agresión de los adolescentes con el uso intenso de la internet, aunque sus hallazgos están siendo cuestionados por algunos investigadores estadounidenses.

La investigación, que se basa en cuestionarios sobre el uso de la internet y el comportamiento que llenaron 9,405 adolescentes, consideró que el 25 por ciento de los niños y el 13 por ciento de las niñas eran adictos a la internet.

De ese grupo de adictos a la internet, el 37 por ciento informó mostrar agresión, como amenazar o hacer daño a otros, durante el año anterior, en comparación con el 13 por ciento de las niñas y el 32 por ciento de los niños en general.

El equipo de investigación, de la Universidad de medicina de Kaohsiung, Taiwán, escribió que las actividades en internet podrían ofrecerle oportunidades a los jovencitos de "observar, experimentar y probar comportamientos agresivos que causen resultados positivos, [como] la identificación en un grupo, ser un héroe o ganar en los juegos". El estudio aparece publicado en línea en la Journal of Adolescent Health.

Sin embargo, los investigadores estadounidenses que han estudiado la violencia en la sociedad han visto motivo de discordia con ese hallazgo.

Aunque investigaciones anteriores han relacionado los juegos de video violentos con pensamientos y acciones cada vez más agresivos, el estudio taiwanés "no demuestra que un comportamiento cause el otro", aseguró en un comunicado de prensa publicado en la revista Dewey Cornell, profesor de educación de la Universidad de Virginia.

Otro profesor estadounidense anotó que el estudio no responde una pregunta básica del tipo del huevo y la gallina.

"Podría ser que usar internet haga que la gente tenga comportamientos más agresivos o que la gente agresiva busca la internet", señaló en el mismo comunicado Brad Bushman, profesor de psicología de la Universidad de Michigan. "También podría ser un tercer factor que cause ambos. La gente que tiene pocas habilidades sociales no tiene amigos, por lo que pasan mucho tiempo en internet y no pueden resolver conflictos de maneras no agresivas".

http://healthfinder.gov/


 

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sábado, febrero 21, 2009

Motivar al niño en sus estudios

“No es grande el que triunfa, sino el que jamás se desalienta” (J.L. Martín Descalzo)

El éxito se prepara. Es convicción general entre los educadores que los éxitos académicos no dependen tanto de la inteligencia del alumno cuanto del grado de motivación con que sea capaz de afrontar sus tareas.

La psicología actual pone de relieve la importancia que en la vida de una persona tienen los “motivos de logro”, a saber, todos aquellos factores que alimentan su “afán de triunfo”. Este tipo de motivación tiene su origen en los primeros años de vida del niño, y depende en gran medida de la educación recibida en el hogar.

La fuerza motivacional de una persona depende básicamente de la interacción de dos actitudes: “la expectativa de éxito” y “el temor al fracaso”. Estas actitudes dan lugar a dos tipos de personas: las que se mueven por el afán de triunfar y las que lo hacen por miedo a fracasar.

Estrategias para el éxito escolar:

1. Confianza en sí mismo: Si queremos ser dueños de nuestro destino, podemos decidir con nuestras actitudes el curso de nuestra vida. Para lo cual, nada mejor que sembrar la confianza y la autoestima, alentando en el niño la convicción de que, si quiere conseguir algo, tiene capacidad para ello.
2. Afrontar la dificultad: Hacerle consciente de que de nada sirve lamentarse de los obstáculos, si no está dispuesto a superarlos. “No pidas a Dios que te libre de los peligros; pídele fuerzas para que te ayude a superarlos” – aconsejaba un anciano sacerdote al Presidente Kennedy.
3. Apertura a los problemas de los demás: Además de inteligencia y voluntad, hace falta una sensibilidad social que haga comprender al muchacho cómo sus propios problemas pueden ser problemas de todos.
Se encontraba un día Diógenes el Cínico en la esquina de una plaza riéndose a mandíbula batiente, hasta tal punto que provocó la pregunta de un conciudadano: -“¿Por qué te ríes de esa manera?” - ¿Ves – contestó- esa piedra en medio de la calle? Pues, desde que llegué aquí por la mañana, ya son diez las personas que han tropezado en ella, echando toda suerte de maldiciones; pero a ninguno se le ha ocurrido retirarla para que no tropezaran otros”.
4. Aprender a escuchar: Los padres lo pueden enseñar al niño insistiéndole en que preste atención tanto a lo que se le dice como a lo que él mismo dice.
5. Perseverancia en la acción: Muchos fracasan en los estudios por falta de constancia y de voluntad. Hay que exigir al niño que acabe las tareas comenzadas y no dejarlas a medio terminar, por difíciles que le resulten. Aún más, es necesario que aprenda de sus errores. “Vamos aprendiendo mediante tanteos y errores” – dice la psicología actual.
6. Pensar antes de actuar: El saber lo que se quiere y tener las normas claras facilita la consecución de los objetivos. Esta forma de actuar favorece el dominio sobre las propias emociones, y es fácil de conseguir cuando en el entorno familiar reina el orden y se concede importancia a la participación del niño en las tareas familiares.

Recordemos para acabar esta sentencia de Emerson: “La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito”.


Graciela E. Prepelitchi

 

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viernes, febrero 13, 2009

La comida como recompensa

Hoy se cuestiona la eficacia en la educación alimentaria de los niños de esta estrategia utilizada durante años

"Si te comes la verdura, podrás tomar el postre". Según J. Odgen, catedrática de la Universidad de Surrey en el Reino Unido, "aunque los padres utilizan este método para animar a sus hijos a que coman verduras, las pruebas muestran que esto puede incrementar aún más las preferencias de los niños por el postre, pues el emparejamiento de dos comidas se traduce en que la comida de 'recompensa' se considere más positiva que la de 'acceso' a ella".

* Autor: Por ELENA PIÑEIRO
* Fecha de publicación: 10 de febrero de 2009

Una de las investigaciones realizadas sobre este tema es la que han llevado a cabo expertos británicos de la University of Wales, en Bangor, que concluye que las recompensas alimentarias pueden servir, siempre que el niño no piense "me están ofreciendo un premio por tomar la verdura, luego la verdura debe ser algo intrínsecamente malo".

Cómo manejar los rechazos de la comida

En un entorno como el nuestro en el que se han puesto en marcha programas de salud tan ambiciosos como el de Frutas y verduras: Cinco al día para aumentar el consumo de estos alimentos entre los niños, y donde paradójicamente se dan unas estadísticas de consumo alejadas de esa ingesta recomendada, son los padres y los educadores escolares los que necesitarían una guía basada en la investigación científica, para aprender a manejar el temido rechazo a la comida y a incrementar las preferencias por los vegetales.

El objetivo son los niños, ya que los hábitos alimentarios que se forjan durante los primeros años de vida probablemente se establecerán en la vida del adulto. A los padres les preocupa que sus hijos coman de todo y, sobre todo, frutas y verduras que, por consenso internacional, están clasificadas como alimentos cardiosaludables y protectores de numerosas enfermedades, entre ellas las degenerativas como el cáncer.

Frente a la preocupación y el estrés que se crea cuando un pequeño rechaza de pleno estos nutritivos alimentos se han desarrollado múltiples estrategias caseras que han pasado de la mesa del comedor al laboratorio de los centros de investigación para evaluar su eficacia.

Una de las estrategias más extendidas en su uso es la comida como recompensa: "Si te comes las acelgas podrás tomarte el helado". Otros métodos son los restrictivos: "No puedes comer hamburguesas"; y otros los que animan a la ingesta: "Hay que acabar toda la comida que está en el plato".

Según un artículo publicado en la revista científica "Eating Behaviors", realizado por miembros del Departamento de Psicología de la Yale University, en EE.UU., estas conductas normativas de los padres pueden influenciar los hábitos alimentarios para toda la vida adulta. Según las autoras, es necesaria una investigación más extensa sobre el tema para poder informar a los padres y ofrecerles recomendaciones sobre el uso de la comida en el control de la conducta alimentaria de sus hijos.

Recompensas y recompensas

En la actualidad no hay un consenso entre los diversos estudios realizados sobre la idoneidad o no de ofrecer comida como recompensa en la tarea de educar los hábitos alimentarios de un pequeño. Parece ser que la relación entre las recompensas y la comida es complicada. Según J. Odgen, de la Universidad inglesa de Surrey, "en un estudio en el que se ofreció a unos niños que se tomaran su zumo de frutas preferido, para luego poder acceder a una atractiva zona de juegos, los resultados demostraron que la utilización del zumo como medio para conseguir la recompensa, reducía la preferencia por éste".

En esta misma línea, otros investigadores aducen que este tipo de prácticas puede inducir al niño a comer más verdura o fruta a corto plazo, pero con el tiempo los intentos de control por parte de los padres podrían tener efectos negativos sobre la calidad de la dieta de los niños porque se puede reducir la preferencia por los alimentos que precisamente se quieren introducir. El niño puede pensar que si le premian con un helado por tomarse las acelgas, éstas no deben de ser nada buenas. Sin embargo, en una línea diferente a la expuesta se han publicado otros estudios que han demostrado que según el entorno y el tipo de recompensa se puede conseguir que los niños coman mejor.

Desde la Escuela de Psicología de la University of Wales, en el Reino Unido, han conseguido aumentar las preferencias por los vegetales en niños de entre cuatro y once años, poniéndoles seis videos con sus héroes de ficción disfrutando de deliciosas frutas y verduras y dándoles pequeñas recompensas si comían ellos lo mismo que sus personajes favoritos.

Parece ser que bajo ciertas circunstancias los premios pueden aumentar la disponibilidad para modelar la conducta alimentaria. Por ejemplo, ofrecer recompensas verbales en vez de tangibles, como decir "estoy orgullosa de ti" o "estás aprendiendo mucho", o dar pequeños objetos como pegatinas o un lápiz de colores, podrían tener efectos positivos en el gran escollo de desarrollar el gusto por los alimentos saludables.

ESTIMULAR EL GUSTO POR LO VERDE

El mejor método para estimular la atracción por las espinacas, las peras, las manzanas y las judías es el de la exposición diaria, es decir, ofrecer un plato o una guarnición vegetal cada día en alguna ingesta. Así lo aseguran expertos del Cancer Research UK Health Behavior Unit, del Departamento de Epidemiología y Salud Pública de la University College of London. Según estos investigadores, la invitación repetida a que el niño pruebe una pequeña cantidad de la comida o el alimento que no le gusta y que rechaza, sin poner gran énfasis en la cantidad que coma, es una buena estrategia para promover el gusto por ese alimento o un plato determinado.

La paciencia de los padres ha de ser grande, ya que puede pasar tiempo antes de que el efecto repetición de la exposición al alimento funcione. Muchas personas sucumben en el intento y caen en la tentación de la recompensa, que según los expertos londinenses podría limitar la efectividad de esta técnica. No obstante, apelan también a más investigación que pueda aclarar las ideas a los progenitores y a los educadores en colegios e instituciones.

http://www.consumer.es/

 

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