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Salud: ejercicio y comida en familia
La nueva pirámide de la dieta mediterránea fomenta el deporte y los modos tradicionales de relación social
EFE MADRID La pirámide de la dieta mediterránea se ha puesto al día para adaptarse al estilo de vida actual y ha incorporado a la base de su nuevo esquema recomendaciones de orden social y cultural como la comida en familia, el consumo de productos locales, la actividad física diaria y un descanso adecuado.
Estas son algunos aspectos fundamentales de la nueva pirámide de esta dieta que hace un año fue reconocida como patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, un aniversario que ayer celebró la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar.
De esta forma, según la ministra, todos los ciudadanos se podrán beneficiar de sus cualidades, que se recuerdan en un vídeo promocional que lleva el lema Es lo que comemos y cómo lo comemos y con el que se quiere transmitir la idea de que la dieta mediterránea, “además de un modelo alimentario, es un estilo de vida, un modo de convivir y de relacionarnos”.
“Un modelo de alimentación saludable, equilibrado y sostenible”, continuó Aguilar, que cuenta con una nueva pirámide que presentó el presidente de la Fundación Dieta Mediterránea, Luis Serra, quien explicó que en este nuevo esquema “no se habla solo de frecuencia de consumo de algunos alimentos, sino de los que deben incorporarse a cada comida, es decir de un mínimo de productos que deben estar en todas ellas”.
Por ejemplo, las comidas principales no pueden prescindir de los cereales (una o dos raciones por comida en forma de pan, pasta o arroz, entre otros), verduras (dos en cada toma) y frutas (una o dos). Además durante el día hay que beber entre 1,5 y 2 litros de agua, es bueno consumir en torno a dos raciones de productos lácteos, preferiblemente yogur y queso bajos en grasa, al igual que las aceitunas, los frutos secos y las semillas, de las que también se deben consumir una o dos raciones al día.
La nueva pirámide permite un mayor consumo de las carnes rojas y blancas, dos raciones a la semana en vez de una, como contemplaba la anterior, y además fija también una ración de carnes procesadas, como el embutido, en el mismo periodo de tiempo. Se pueden tomar dos raciones también de pescado y marisco a la semana, otras tantas de legumbres y entre dos y cuatro de huevos.
En el vértice de la pirámide están los dulces, los alimentos ricos en azúcares simples y grasas no saludables. La proporción ideal es de dos raciones a la semana. Las patatas son uno de los productos “más perjudicados” en esta nueva guía de alimentación para la población, según Serra, ya que sólo permite tres raciones a la semana y si es posible que no sean fritas, ni precongeladas.
El aceite de oliva y la sal
Principal fuente de grasa y la sustancia que hay que evitar
El aceite, situado en el centro de la pirámide, tendría que ser nuestra principal fuente de grasa por su calidad nutricional: se debería utilizar cada día una cucharada para aderezar y cocinar. Especies, hierbas, cebollas y ajo se proponen para reducir el uso de la sal.
diariodemallorca.es
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